Vikxie en la sala Clamores presentación de su disco "Solar": rock en el filo

Hay artistas que viven en el filo, habitan ese hilo fino que separa ,y une, el pop y el rock: un territorio incierto donde se busca el equilibrio entre el sonido melódico de Buddy Holly y las guitarras afiladas de Chuck Berry, entre la agresividad y la contundencia, y la delicadeza de una buena melodía pulida. Ese punto de equilibrio es difícil de encontrar. Vikxie, sin embargo, no solo lo encuentra: convive con él con una naturalidad admirable. Y todo eso se percibe con absoluta claridad en su directo.

Asistimos a la presentación de su último trabajo, "Solar", y pudimos comprobar que esa reflexión cobra pleno sentido sobre el escenario. Lo que vimos fue un concierto de rock and roll en toda regla. A los artistas, muchas veces —quizá siempre— habría que juzgarlos por sus directos más que por sus grabaciones en estudio, especialmente en un momento en el que el futuro musical parece cada vez más mediado por artificios. 

Pero cuando Vikxie se planta en escena junto a una banda de batería, bajo y dos guitarras eléctricas —con el sutil apoyo de un saxo—, no hay trampa ni cartón: no hay algoritmos ni trucos. Solo canciones. Y de las buenas.

Lo que aparece entonces es una banda sólida, atacando el repertorio con precisión y fuerza, dotando a cada tema de la contundencia necesaria para sonar con la potencia del rock, sin perder el aire que permite disfrutar de sus melodías. Nos sorprendió especialmente la base rítmica: desafiante, firme, marcando el pulso con carácter. A su lado, el guitarrista solista aportaba músculo y sensibilidad, equilibrando potencia y sentido melódico en los arreglos.

Y en el centro, Vikxie. Con su guitarra eléctrica y su voz, no solo sostenía el conjunto, sino que se erigía como protagonista natural del escenario. Su presencia, su forma de interactuar con el público, terminaban de dar sentido a un concierto donde todo parecía encajar en un equilibrio perfecto. Lo que vimos fue, sencillamente, un concierto excepcional.

La conclusión es clara: si quieres disfrutar de la música de verdad, hay que verla en directo. Es en conciertos como este donde se forjan los grandes, donde la música se siente sin artificios, cara a cara. Es ahí donde se mide a un artista. Y es ahí donde Vikxie se muestra en estado puro: su verdad y su grandeza.

Share