Tangerine Flavour reivindican el country-rock sin artificios en su nuevo disco en directo desde la Sala El Sol

Guitarras aullando, amplificadores crujientes y una banda jugando a todo o nada sobre el escenario. Así suenan Tangerine Flavour cuando no hay estudio que valga. La banda madrileña prepara la llegada de un nuevo disco grabado en directo en la mítica Sala El Sol de Madrid, un trabajo concebido como una declaración de principios: el rock de raíces se entiende mejor cuando se toca alto, fuerte y con público delante.

Aquí no hay retoques destinados a esconder las cicatrices. Tangerine Flavour han querido capturar a la banda tal y como es cuando pisa un escenario, dejando que el pulso del directo marque cada canción y que esa mezcla de country, rock, folk americano y southern rock que llevan más de una década haciendo suya respire sin demasiados filtros.

El resultado es una fotografía de una formación curtida a base de kilómetros, escenarios y canciones. Un disco que huele a carretera, a madera y a válvulas calientes, y que encuentra precisamente en sus imperfecciones parte de su atractivo. Porque si algo pretende este nuevo trabajo es conservar aquello que muchas veces se pierde cuando una banda entra en un estudio: la sensación de estar allí delante, compartiendo el mismo espacio y el mismo momento.

Grabado en uno de los escenarios históricos de la noche madrileña, el álbum recoge a Tangerine Flavour en uno de sus territorios naturales. La banda no necesita disfrazar sus canciones de otra cosa: guitarras eléctricas, armonías vocales, músculo rítmico y una querencia irrenunciable por el rock americano de raíces forman la columna vertebral de una propuesta que mira hacia la tradición sin quedarse atrapada en ella.

Del escenario de El Sol a dos citas especiales

La publicación del disco tendrá además continuidad sobre los escenarios con dos conciertos que permitirán comprobar cómo estas canciones funcionan lejos del estudio y, sobre todo, cómo vuelven a cobrar vida delante del público.

El 24 de septiembre, Tangerine Flavour actuarán en la Plaza de Toros de Ávila, dentro de la primera edición del festival Autores Ávila, llevando su propuesta a un escenario de mayores dimensiones.

La siguiente parada será Madrid. El 3 de octubre, la banda ofrecerá un concierto de presentación en la Sala El Rincón del Arte Nuevo, en un formato más íntimo que permitirá recuperar esa distancia corta entre músicos y público que encaja especialmente bien con su manera de entender la música.

Dos escenarios diferentes para una misma filosofía: que las canciones estén siempre por encima del artificio.

Más de una década haciendo camino

Después de más de diez años de trayectoria, Tangerine Flavour continúan defendiendo una forma de entender el rock que no necesita demasiadas explicaciones. Buenas canciones, guitarras, carretera y escenarios siguen siendo los elementos fundamentales de una propuesta que ha encontrado en el country-rock y en la música americana de raíces su territorio natural.

Este nuevo trabajo no pretende domesticar esa fórmula ni convertirla en algo más cómodo. Al contrario, apuesta por dejarla correr libre y conservar la energía que aparece cuando una banda toca junta, delante de un público y sin demasiadas oportunidades para esconderse.

Porque algunas bandas están hechas para sonar perfectas. Otras están hechas para sonar vivas.

Tangerine Flavour pertenecen a las segundas.

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