Atman: un debut marcado por la introspección y el sonido orgánico

19.01.2026

El origen de Atman está ligado a un desplazamiento físico y creativo. En mayo de 2024, Iker Albisu cruzó la Península para instalarse en el estudio de Paco Loco, en El Puerto de Santa María, con un puñado de canciones concebidas desde la intimidad. Lo que inicialmente era un ejercicio en solitario terminó convirtiéndose en el primer disco de Atman, un trabajo homónimo que funciona como carta de presentación y punto de partida de un proyecto en plena construcción.

Producido por Paco Loco, el álbum se apoya en una sonoridad orgánica y contenida, alejada de artificios. Las canciones se mueven entre la calma introspectiva y un pulso más directo, combinando guitarras limpias, atmósferas envolventes y desarrollos emocionales que crecen sin estridencias. Folk-rock, rock emocional y pasajes de carácter casi minimalista conviven en un repertorio que apuesta por la honestidad expresiva y la coherencia de conjunto.

La producción prioriza la interpretación y el clima de cada tema, dejando espacio para que las canciones respiren y se desarrollen con naturalidad. El disco fue masterizado en Kadifornia Mastering por Mario G. Alberni, ganador de un Latin Grammy, cerrando un proceso que refuerza su carácter cuidado sin perder cercanía.

Tras la publicación del álbum, Atman da un paso más y adopta definitivamente el formato de banda. A Albisu se suman tres músicos de Bera (Navarra): Fernan Irazoki a la batería, Iñigo Telletxea al bajo y Jones Agara a la guitarra. La incorporación del grupo amplía el registro sonoro del proyecto y redefine las canciones desde una perspectiva colectiva. En enero de 2025 comienzan los ensayos con la vista puesta en el directo, marcando el inicio de una nueva etapa centrada en la defensa del repertorio sobre el escenario.

Lejos de entender este debut como un punto de llegada, Atman mantiene una dinámica de trabajo constante. En diciembre de 2025 la banda regresa al estudio para grabar su segundo disco, nuevamente con Paco Loco a la producción, consolidando una colaboración que ya forma parte del ADN del proyecto. Mientras se esperan las primeras novedades de ese nuevo trabajo, Atman permanece como un debut que documenta el nacimiento de una identidad artística en proceso, donde la introspección individual encuentra su proyección más sólida en el trabajo colectivo.